lunes 18 de octubre de 2010

Zapatero, el PNV y el Estado Federal

Cuentan a diestra sobre todo y a siniestra de vez en cuando, que mientras el Jefe del Estado se amarra al trono para no abdicar y dejar abierta la cuenta de la forma política del Estado, el Jefe de Gobierno, o sea Rodríguez Zapatero nos ha regalado su último canto de cisne y que es, en lenguaje americano, un pato cojo. Zapatero ha conseguido con taimado empeño y con necesidad de ahorcado el prolongar su  gobierno hasta a abril/mayo de 2012 que será cuando el nuevo gobierno- sea socialista, sea popular, sea mixto- tome posesión. Dieciocho meses de tranquilidad, sometido a la tronera mediática de consuetudo. Pero con alejamiento de comicios. Podría darse la circunstancia británica de que un Gordon Brown contra las cuerdas fue capaz de dejar un gobierno minoritario del sibilino y malvado Cameron, cuando un año antes de las urnas se pensaba un paseo triunfal para el Conservador. 

En este juego de la política , se ha considerado moneda de cambio, un asunto treinta años pospuesto y que con justicia el PNV ha ido a reclamar, pero que es una incongruencia soberana con lo que es una aprobación de la ley de presupuestos, máxima expresión de la política. Ese mercadeo infame resulta más doloroso al comprobar que el PNV tiene poco que ver con la socialdemocracia. El PNV es un partido-nación-estado transideológico y de poder y por tanto lejano a las cuitas de derechas/izquierdas, que algunos imaginan periclitadas. Parece inconcebible que una Ley Orgánica haya sido preterida y obviada desde hace tanto con la excusa de que no era el tiempo. Pero es que nuestro sistema político es un sinsentido, nuestro entramado territorial es un quiero y no puedo entre el estado unitario y el estado federal. Y como desgraciadamente en este país nuestro, son cuatro contados con la mano los que saben de Derecho de organización, andamos por los arrabales de la inmundicia jurídica, el engendro político y  el mercadeo competencial.

Para aclarar las cosas. Tuve buenos maestros y algo sé de derecho de Organización. Sólo existen dos categorías jurídicas de Estado:. Estado Unitario y Estado Federal. El Estado Unitario tiene una única soberanía que es indisoluble de un estado y un sólo poder originario. El Estado Unitario puede ser descentralizado administrativamente, política y administrativamente, desconcentrado o concentrado. España desde su constitución de 1978 es un Estado Unitario, una única Soberanía y un único poder originario para crear las competencias de los entes territoriales  inferiores al Estado. El Estado central ejerce una tutela de legalidad sobre las competencias descentralizadas mediante ley Orgánica, es decir una norma del Estado central. Se diferencia el Estado Federal en que aún habiendo una única soberanía existe un doble poder originario. El Estado central ejerce una tutela de legalidad sobre las competencias de los entes federados, pero son estos entes con su poder originario los que se configuran sin rebasar los límites de la soberanía explicitados en la Constitución. Todo esto viene a frenar LA SOLEMNE MAJADERÍA DE QUE LOS ESTADOS FEDERADOS SE CREAN POR AGREGACIÓN DE ESTADOS INDEPENDIENTES. No siempre es así, ni tiene que ser así. El caso de Bélgica, de Australia, de Rusia, de Canadá son una muestra palmaria y  si alguien lo discute aquí se lo rebatiremos tranquilamente.
Seguimos. Si algún majadero indica que España se esta convirtiendo en un Estado Confederal con el Estatuto de Cataluña o con la cesión de competencias al País Vasco, NO LE HAGAN CASO: NO EXISTEN LOS ESTADOS CONFEDERALES. Existen sólo las confederaciones de Estados Soberanos. La Confederación Helvética, juridicamente es un Estado Federal  porque la Confederación  parte de Estados soberanos que comparten soberanía en pie de igualdad. El Cantón del Ticino o el de Zurich no tienen soberanía, sólo poder originario con el límite del poder federal explicitado en la Constitución Suiza.

El engendro nuestro, Estado Unitario descentralizado política y administrativamente, tiene una cláusula en el Artículo 150.2 abierta y que es  un despropósito por donde una articulación territorial seria se evapora. Como el sistema electoral es perverso, hecho denunciado en este blog, las minorías territoriales escarban competencias a cambio de estabilidad en el gobierno del Estado. En un estado Federal sin esta cláusula perversa, ( en puridad no cabe la inmiscusión de dos poderes originarios que se distorsionan mutuamente, si no un cambio por decisión de la Soberanía) un partido como el PNV no tendría más que administrar su feudo como hace el Partido Quebequés, salvo que el PNV tuviera la representación que tiene el PQ en Canadá y pudiera acceder a los mecanismos de modificación de la voluntad soberana explicitada en la Constitución.

Toda esta prolija  y también breve explicación viene a situar el problema de España en el encaje político de naciones históricas dentro de la Nación plural española. El Estado Federal es el mejor camino, el más igualitario y al mismo tiempo el más respetuoso con la pluralidad de España. El continuo drenaje de competencias por la vía del 150.2 es un mal negocio para tiempos difíciles. Otra cosa es que esto de Zapatero y el PNV es el cumplimiento de una ley Orgánica retrasada 30 años. Si el País Vasco hubiera tenido como ente federado una Constitución sometida a la Constitución Federal, habría ejercido estas competencias hace 30 años y nos hubiéramos ahorrado el cambio de cromos. Y estaríamos gobernando, no haciendo un mecano con las estructuras del Estado. Pero pedir cabeza en un país donde los españoles la tienen para embestir, es pedir peras al olmo.

Y por último, no se dejen engañar por el primer tonto que les hable de derecho Constitucional de organización.