jueves 14 de octubre de 2010

"Esta epidemia [SIDA] es una forma de hacer justicia, no un castigo". Arzobispo de Bruselas-Malinas

El día de hoy ha sido muy fructífero en cuanto a barbaridades. Iba a enfangarme con Díaz Ferrán y su lógica miserable, pero no puedo pasar por alto lo que el Primado de la Iglesia Católica de Bélgica, Monseñor Leonard ha dejado escrito en un libro publicado en Neerlandés, que Le Soir y otros diarios extractan.

Monseñor Leonard ha sido recientemente destinado como cancerbero, por el Pastor Alemán que Reina en la Sede de Pedro, para frenar la sangría  de pederastia y corrupción en el seno de la muy liberal Iglesia Católica Belga. Esta Iglesia Católica del Flandes del Sur, fue siempre una avanzadilla dentro de la carcundia católica y lideró el movimiento obrero de la Iglesia. Fue tolerante y flexible, pero el pueblo belga, enfermo desde hace ciento ochenta años fue depositando en las siempre amorosas manos de la Iglesia, los restos de su depravación. La perversión invisible se hizo fuerte en una Iglesia teologicamente muy comprometida, pero personalmente muy corrupta. Schillebeekx, y Suennens son grandes pastores y grandes hombres que contribuyeron a hacer que la Iglesia Católica abriera sus ventanas en el Vaticano II y se limpiara de mugre. Pero no vieron la acumulada dentro.

En esto, en pleno escándalo de pederastia, al Pastor Alemán de la Silla Petrina, se le ocurre nombrar arzobispo de Bruselas-Malinas,  y al que esperemos que no se atreva crear cardenal como demanda su sede, a un hombre muy próximo al Opus Dei. Entre otras cosas para, presuntamente, embridar a curas sodomitas que abusaban impunemente de menores.  Pero ya de paso castrar una pastoral moderna y abierta, que si bien el cardenal Daneels fracasó  en el intento, ahí andan otros obispos belgas tratando de proponer con buen tino y espíritu Conciliar. Cuentan con el excelente obispo de Gante, Monseñor Van Looy, a quien tengo el honor de conocer.

Es de justicia reconocer el papel que muchos religiosos y laicos católicos desarrollan en el tratamiento de enfermos de SIDA, en países paupérrimos, con los más pobres de los pobres, a los que cuidan con extremado cariño, atendiendo su dignidad maltrata por la enfermedad y el estigma social que conlleva. Sin embargo estas declaraciones extemporáneas y aberrantes del primado belga, tiran por tierra cualquier trabajo que se lleve a cabo por parte de la Iglesia en este campo. Ha salido de boca de Monseñor Leonard la peor versión de la teología moral de San Agustín, gran fornicador, antes de convertirse en obispo de Hipona  mediante la oración paciente de su madre Santa Mónica. Para San Agustín, platonista cristiano, la sexualidad es todo corrupción  y sólo la procreación la libera del pecado. Esa idea explotada y estrangulada por un atormentado como Agustín de Hipona, en lugar de ponerla en el contexto del siglo V, ha sido transcrita por Tomás de Aquino, el Concilio de Trento y los neo-Tomistas. Después del Vaticano Segundo, mucha de la casta tomista perdió pie, pero con la revolución Woijtila, los anti modernistas han vuelto con fuerza apoyados en los nuevos movientos eclesiales. De esa deducción agustina de su obra Contra Fastum, el muy pervertido de Monseñor Leonard saca esa miserable conclusión de que, no pudiendo decir que el SIDA es un castigo divino, dice que es de justicia inmanente por fornicar fuera del matrimonio.

En este blog no está bien visto liberar exabruptos pero en este caso de frivolidad episcopal y de injusticia manifiesta lo merece,  y exponiéndome a una excomunión ferendae sententiae:
 Monseñor Leonard demuestra ser un grandísimo hijo de puta sin escrúpulos que merece un castigo por su falta de caridad y de justicia.

3 comentarios:

Manuel dijo...

Muy buen artículo Ciudadano Amfortas y completamente de acuerdo con tu exabrupto. Yo multiplico por 1000 tu salida de tono contra eso que lleva faldas y gorro de tela.

El Ratón Caramelón dijo...

Totalmente de acuerdo. Me pregunto que pensarán de esas palabras los religiosos que trabajan como dices con los más pobres y enfermos de SIDA

alfombril dijo...

Y yo me pregunto que diran las víctimas de pederastia de obispos como este que son los primeros que ocultan esa milenaria lacra de la Iglesia