domingo 31 de agosto de 2008

La Democracia vence a través del ejemplo, no de la fuerza.


Me permito reproducir integramente el editorial sobre los recientes acontecimientos, y la lucha de Occidente embarrancada en las contradicciones de la estrategia NEO-CON dictada por la Administración Bush, con Karl Rove o Robert Kagan como ideólogos. El resumen, La Democracia debe convencer por sí misma, sin la imposición de la fuerza. Esta sólo se debe apoyar en la defensa interna del Estado de Derecho... Como nos acostumbra, The Guardian es un gran periódico.

http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2008/aug/31/russia.georgia1


"Russian president Dmitri Medvedev last week said that he does not want a Second Cold War, but is prepared for one if necessary. Clearly, before waging its campaign to annex South Ossetia from Georgia, the Kremlin audited its relations with the West and concluded it has little to lose if they deteriorate.

That calculation is based on the view that Russia was cheated in the post-communist settlement. Moscow surrendered its military and economic empire in Europe, but whenever it subsequently raised objections to US policy there - over Nato enlargement; independence for Kosovo; the establishment of a missile defence shield - it was sternly rebuffed. So it is better, in the Kremlin's analysis, to be feared as a rival power than sidelined as a subordinate one.

That calculation says as much about the relative weakness of the West as it does about new Russian strength.

Nato, bogged down in Afghanistan, lacks a clear strategic purpose. The Washington doctrine of using force to spread democracy has been tested to destruction in Iraq. The credit crunch and high oil prices have drained the US and Western Europe of cash. That gives an advantage to countries with hoards of capital to invest, such as China, or with energy to export, such as Russia. For the first time since the collapse of communism, the financial muscle of authoritarian states has as much bearing on the direction of the world economy as the wealth of liberal democracies.

That is a shift in global balance of power. It is also a rebuttal of the post-Cold War idea that the world was converging towards Western-style capitalism. It was assumed that economic prosperity and political freedom were indivisible. As societies become richer, the theory went, a middle class would emerge to demand representation from its rulers.

That view failed to account for the return of nationalism as a rival ideology to democracy. In both Russia and China, authoritarian regimes have persuaded their new wealthy elites to trade freedom for economic stability and global prestige. This is a new social contract: the state allows you to get rich, as long as you do not use the money for political ends.

For the last decade, the West has seen militant Islam as the main ideological opponent to liberal capitalism. Before the South Ossetian war, when diplomats discussed a 'new Cold War', it was as likely to envisage Iran as Russia on the opposing side. That preoccupation has resulted in a failure to understand the challenge of nationalist capitalism.

America and Britain talk about human rights and democracy as if their benefits are self-evident and universal. But when it suits their strategic aims, in Latin America, Central Asia or the Middle East, they collaborate with brutal dictatorships. So it is hard, in many parts of the world, to distinguish between the promotion of Western 'values' and the crude enforcement of Western interests.

That confusion dogs the argument over Nato expansion. Membership is open, in theory, to countries that meet stringent criteria of political reform. But when David Miliband made a solidarity visit to Ukraine in the wake of the Georgia-Russia war, his emphasis was not on the measures Kiev can take to make itself an attractive partner for alliance. Instead, he berated Russia for failing to accept the reality of the post-Soviet world.

Unfortunately, the Kremlin has demonstrated it has the power to change that reality, unilaterally, by force. It also claims to be following the example of Western interventions in Kosovo and Iraq when doing so.

American and European interests will not be served by military grandstanding and asserting the moral superiority of their political systems. The West has never successfully exported its values by force, but it has made them an attractive commodity for countries to import. After the Cold War, communist societies were persuaded to change not by Western rhetoric, but by the economic reality that they could not compete with capitalism. But China and Russia have since concluded that authoritarian nationalism can compete with political liberalism.

That might suit the interests of regimes in Beijing and Moscow, but it would ultimately be a tragedy for the people they rule. Far better they be persuaded that political pluralism, individual liberties and human rights are values to be embraced, not because the West says they are, but because their rigorous application in Western societies yields manifest global success. Westernisation must be an aspiration, not a threat.

This new Cold War will be won not by preaching democracy, but by practising it."

martes 26 de agosto de 2008

Rusia y sus vecinos. Torpezas de la UE


En estos días en que se pensaba que tras el torbellino del Cáucaso las cosas volverían a su ser, Rusia está disfrutando de una fobia exagerada, además de escuchar muchas torpezas y estupideces en el seno de la UE. Algunos como David Milliband, locuaz ministro de extereriores del Reino Unido, gallea ante el decreto presidencial ruso de reconocimiento de las repúblicas transcaucásicas dentro de Georgia. En la edición del día 28, el Diario The Guardian, le afea la conducta severamente. Sigue el presidente Sarkozy como pollo sin cabeza, a la cabeza de la UE, un día dice una cosa, al siguiente la contraria, amaga una amenaza y esconde la mano; por su puesto su ministro de Exteriores Kuchner, esta sin estar, como alma en pena entre el Elisio, el Quai d'Orsay, Matignon y Bruselas, en un ay vamos. Y ya para rizar el rizo el presidente de Estonia, el atildado Toomas Hendrik Ilves, (ver en la foto), secundado por el ministro letón de exteriores Maris Riekstins, quienes se despachan bien agusto en una entrevista que no hay por donde cogerla en la edición del 28 también del Diario "Le Monde" contra Rusia.


Entendemos que el pasado de las Repúblicas bálticas, la fobia patológica a la madre Rusia y Polonia, ese país como alma en pena, haya obligado a sus presidentes o ministros de exteriores a ir a rendir pleitesía al agente de la CIA Saakaschvili la Semana pasada. Pero hay que tener la cara como el granito de la Sierra de Guadarrama que Rusia es un estado amenzador, cuando en Estonia el 40% de la población es de origen Ruso y no tienen derecho a la nacionalidad, ni Rusa ni estonia, viven en un limbo em un estado inaudito, sometidos a la mayoría estonia, así como en Letonia donde representan el 30%. Quieren tratar a Rusia como si fuera un oso enfurecido, pero es una doctrina abiertamente neo con y norteamericana que ha visto que su modelo unipolar se ha ido al traste. Necesita de lacayos europeos que les hagan el trabajo sucio, como Yushenko en Ucrania, Saakashvili en Georgia y ahora TUsk en Polonia con el escudo antimisiles o Ilves en Estonia y la OTAN. El caso es que entre tanto interés, tantas voces la UE está distorsionada y abducida y no es capaz de desarrollar una auténtica política de vecindad con Rusia por las presiones de la OTAN.


Europa, ahí acierta Ilves, es postmoderna, pero es incapaz de tomar una decisión, porque los múltiples intereses y voces impiden una manera congruente de hacerlo efectivo. EL lunes le Consejo vomitará cualquier cosa y Rusia se sentirá cada vez más agraviada. La sombra de una guerra fria anunciada...

A propósito de Osetia del Sur, Abjasia y Georgia



Antes de resultar cansinos con este asunto y para analizar este caso, habremos de preguntar antes que a nadie a ERC, EA, BNG, yPNV, dadores de credenciales en cuestiones de autodeterminación e independencias. Habrá que preguntarles si esto es Autodeterminación de la buena, ahora que Abajasia y Osetia del Sur han sido reconocidas como estado por Rusia. Porque si era bueno lo de Montenegro y lo de Kosovo, por qué esto no iba a serlo.

Los elementos de un Estado, que es lo mismo que derecho, es territorio, gobierno (instituciones) y población. La aplicación efectiva del gobierno sobre una población en un territorio es lo que hace que un sistema jurídico tenga validez y pueda decirse que este es independiente. Dudamos que Kosovo lo sea, Montengro parace que lo es, y parece que Georgia también, así como Abjasia .
Lo que configura un Estado no es su derecho a la autodeterminación, que nadie sabe qué es. Bueno si lo saben pero lo olvidan. NO es el mierdón que se inventó Wilson en Versalles en 1919, si no la posibilidad de territorios colonizados de acceder a la Soberanía como recuerda la Resolución 1514 (XV) de la ONU y la 2625 (XXV) así como la Carta de Naciones Unidas. Predicar el derecho de autodeterminación de cualquier territorio en cualquier momento, es decir que cualquier motivo vale para crear un Estado. Y, parece que el único que cabe es el ejercicio efectivo de la Soberanía, es decir del Derecho en un territorio. Si manu militari Kosovo se desmembró de Serbia , en un velis nolis de la CIA, lo mismo ocurre en Abjasia y Osetia del Sur. Y si alguien un día reclama esto para el País Vasco, se podría decir lo mismo de Alava, como ocurrió en el Ulster e Irlanda. Siempre habrá minorías de minorías ad infinitum. Aplicar la medicina de la autodeterminación es el camino de la barbarie. Es el Estado de derecho y el derecho lo que funciona, también para la gente de izquierdas, aunque no se lo crean...

sábado 23 de agosto de 2008

ANTE LA TRAGEDIA, FUERA AMARILLISMO: EL MUNDO


Desde la tragedia del miércoles en Barajas, un torbellino de información se ha desatado. Nunca antes en otras tragedias similares la manipulación grosera de los hechos había llevado a los familiares transidos de dolor, a la locura de bituminosa que se desprende de las reuniones que han llevado a cabo con la compañía Spanair y con la vicepresidenta. Estos familiares rotos por una tragedia descomunal, son la prueba espúrea de un periodismo repugnante que con mano diestra a encabezado el diario "EL MUNDO".

Sin encomendarse a nadie y haciendo gala de una presunción desvergonzada atribuye a la situación financiera el desastre de Barajas. Por encima de los ingenieros, técnicos y demás personal cualificado la Biblia de España ya zanja las causas del accidente. Sabemos que en una sociedad de la información, ésta es poder y dinero. Y el amarillismo, que es verborrea informativa reporta pingües beneficios. Sabemos que es muy duro, creo durísimo aceptar la muerte en circunstancias tan horrendas de seres queridos, pero lo menos que hay que intentar pedir es paciencia y cortas toda verborrea y diarrea desinformativa, porque ese chorreo de rumores, maledicencias y medias verdades están llevando a la locura a las víctimas.

Queriendo sacar carnaza, están estimulando la respuesta febril de los familiares.

Ante toda tragedia se requiere silencio, orden y dejar a los técnicos. Sin embargo se ha optado por el amarillismo más rastrero y campanudo. Dejen a los muertos en paz; que descansen en paz y que los familiares reciban consuelo, no mierda en tinta.

lunes 11 de agosto de 2008

EL CASO DE GEORGIA


EL CASO DE GEORGIA

Como bien se sabe el Cáucaso es un entramado de Nacionalidades a la sombra de Rusia observados por los colosos Elbrus y Kazbek, símbolos de la grandeza del paisaje caucásico y a su vez de lo inexpugnable de esas tierras. Ahora se encuentra en llamas de nuevo. Voy a intentar modestamente aportar algo de luz si puedo, según lo visto y leído entre líneas.

Mijail Saakaschvili es el Presidente de Georgia que llega al poder de la mano de la CIA, en la segunda de las revoluciones naranjas para echar al supuestamente corrupto Eduard Schevarnadze en 2003. Llega a la presidencia en loor de multitudes en 2004 y promete con lenguaje incendiario someter a las tres regiones autónomas, que han proclamado su soberanía Abjaria, Ajbasia y Osetia del Sur, así como acabar con la corrupción endémica del Estado georgiano. Además gira violentamente en su mundo de alianzas y en agradecimiento por los servicios prestados se propone ser la puerta de la OTAN en el Cáucaso, intención que a Vladimir Putin, presidente de Rusia en 2005 y hoy Primer le Ministro, le parece una afrenta insoportable y que ahora se la está haciendo pagar.

Saakaschvili que gobierna con mano de hierro Georgia desde 2004, comete los mismos abusos que el denunció, reprime con saña a la oposición en 2007 y convoca elecciones presidenciales anticipadas en enero de 2008 para legitimarse en el paso final de su alfombra a la OTAN de octubre de 2008. Gana las elecciones en medio de ola de protestas de corrupción en el proceso electoral, protestas que se repiten en las parlamentarias de Mayo de este año por fraude masivo. La popularidad del impetuoso presidente georgiano cae en picado, y como los dictadores, busca un argumento extranjero o de guerra para legitimarse y llevar a adelante su proceso. Saakaschvili sabe que desde 1999, Rusia tiene estacionadas tropas en Osetia del Sur, enclave de mayoría Rusa al norte de Georgia, que Putin en 2001 otorgó pasaportes Rusos a la población rusófona o de lengua osetia( derivada del FARSI) y que hoy por hoy Osetia del Sur no es un territorio integrable en el Estado Georgiano y menos manu militari. Contaba Saakaschvili que los 2000 soldados de un ejértcito apenas de 15 000 enviados a Irak como méritos ante la administración Bus y sus proclamas pro –OTAN, le servirían para reducir a los Abjasios y a los Osetios de un plumazo, entrar en la OTAN por la puerta grande y con esas regiones bajo el paraguas occidental. Y por eso, el jueves, con la atención del mundo puesta en Pekín, lanza un ataque contra Osetia del Sur, como huída hacia delante. Y Rusia que se guardaba la carta de Kosovo en la manga, ve las reivindicaciones Osetias y Abjasias que estaban congeladas en un armisticio, la oportunidad de devolver la bofetada a Estados Unidos, maniatado en sus múltiples frentes en la fase final del mandato del presidente Bush y a la Unión Europea, por su incongruencia su flojera y su dependencia del gas Ruso. Rusia se apunta un tanto a sangre y fuego por la mendacidad de un abogadillo de Manhattan reconvertido en presidente de un País que vive en medio de una tienda de porcelana rodeada de un polvorín.

Sabemos que el Consejo de Seguridad de la ONU está bloqueado y hasta que Georgia no retire todas sus tropas no solo de Osetia, si no de Abjasia no parará esta guerra. Es probable que Rusia castigue a fondo el orgullo georgiano, y que dote de más autonomía a Osetia del Sur, pero por la estabilidad al norte del Cáucaso no se prevé que opte por otorgar la independencia a esta Región. Chechecia e Ingushetia se encontrarían con un regalo muy peligroso para Rusia.
Lo más cínico es que la derecha española está desde sus medios pidiendo a gritos la denuncia a Rusia por la guerra, cuando ha sido la marioneta de la CIA en Georgia quien ha encendido al mecha del conflicto. Por supuesto que condenamos la guerra, pero condenamos más a Saakaschvili responsable de esta carnicería quien deberá dimitir y volverse a Nueva York, de donde no debió volver.