
Salpican los periódicos Italianos (http://www.corriere.it/, http://www.repubblica.it/) una tragedia que prueba el descaro intolerable de la casta política de Montecitorio, sede de la Cámara de los Diputados, y Palazzo Madama, sede del Senato della Republica, así como Palazzo Chigi, sede de la presidencia del Consejo (Casa Berlusconi). Es el caso de Eulana Englaro en coma irreversible desde hace 16 años. Su padre pidió a la corte Civil de Milán la cesación de tratamiento para aliviar la agonía de la muchacha. Se le dió la razón, recurrió la fiscalía a la corte de Casación y ratificó la decisión de aliviar el tratamiento y dejar morir en paz a esta pobre muchacha. El Vaticano comenzó a mover los hilos que le unen con Montecitorio Madama y Chiggi y en una decisión insólita en una democracia, el Parlamento ha instado un conflicto jurisdiccional con el poder Judicial que deberá resolver el TRibunal Constitucional Italiano , para cargarse la decisión del Tribunal de Casación (TRibunal Supremo Italiano ´más o menos). Como el conflicto ante el constitucional no suspendía la atribución al padre de Eulana de proceder a la desconexión, la Procuratura Generale (Fiscalía a las órdenes del gobierno) ha recurrido de nuevo en Casación la ejecución de la sentencia con el fin de parar la misma. El último acto de desfachatez de la clase Teocrática e hipócrita de Italia, tan verborréica y tan retórica.
Sabíamos que la miseria y la vergüenza rodeaban la casta Italiana, pero esto es un acto de vileza suprema, de políticos medievales y de un desprecio increíble a la vida humana. Algunos de la derecha del PDL y los llamados Teodem, del partido políticamente correcto de Veltroni , PD se han opuesto argumentando el sagrado valor de la vida humana, pero han olvidado que el encarnizamiento terapéutico, y en este caso seguir alimentando al vegetal de Eulana lo es, es un caso de desprecio del sagrado valor de la vida humana.
Otro día tocaremos el sentido de los derechos y del Estado a raíz de la Constitución del Ecuador, que ha levantado polvareda en la sempiterna Iglesia de los ricos de la América Latina.
Cuando algún ignaro quiere obviar que los derechos son creaciones jurídicas y que como tales para que tengan vigencia y existan precisan de un aparato de coacción legítima, que es el Estado, a uno se le revuelven las tripas, pero aún más cuando se utiliza el Estado para deformar el derecho y arrimar el ascua Teoabsolutista a la sardina del debate. Cuando la derecha se le hincha la boca de inmiscusión del Estado en la vida privada por parte de la izquierda en cuestiones de moral, ¿qué coño es lo que acaba de hacer de manera vergonzante e inapropiada el Parlamento Italiano?








