
Hoy día 9 de Diciembre, es el día de la Constitución. De la II República claro. No estaría nada mal que 77 años después se adaptara a los tiempos que corren. Pero claro hay prebostes liberalones, como nuestros amigos de red liberal que se postulan seguidores de Hayek, un nazi travestido de liberal, y si no lean Camino de Servidumbre, una obrita que es digna de papel higiénico o como una vez dijo Reich Ranicki de una novela, lástima del árbol talado, que nos dan lecciones a los progres. Todos los que propugan reformas a la carta otorgada del 78 son ingenieros sociales, comunistas, fascistas irresponsables, sesentayochistas y melenudos.
Estos liberalillos de nuevo cuño, con diarrea mental y un ignaro conocimiento del derecho constitucional, nos dan lecciones del aborto de constitución Americana, un engendro mal enmendado y peor redactado, contradictorio y en fin un desastre de técnica constitucional. Pero qué van a decir estos semianarcoides del derecho constitucional si son estado fóbicos. Es la petulancia de la avaricia. Añoran los textos liberal doctrinarios del que más chifle capador. Una sociedad del siglo XXI compleja, necesita de textos concretos pero al tiempo complejos y prolijos.
Es muy probable que la Constitución que se celebra hoy, contuviera errores como Sosa Wagner criticó hace poco en El Mundo, y que la del 78 que padecemos, una emanación de las leyes del 18 de Julio que un ficticio consenso basado en el silencio de los derrotados, no sea un dechado de virtudes. Es muy probable que el engendro territorial se base en una inexacta y poco prolija reglamentación de las competencias y una apertura ad infinitum de la estructuración territorial. Pero la frustración de la Izquierda viene de la absoluta desatención de los principios rectores del Capítulo III del Título Primero y el Título VII.
Todo el mierdón derechil se queja del Título VIII, la estructura territorial deforme y elefantiástica, pero nadie del VII inaplicado de cabo a rabo, y especialmente el olvídadísimo artículo 131, que bastaría para hacer socialismo sin despeinarse:
Artículo 131
1. El Estado, mediante ley, podrá planificar la actividad económica general para atender a las necesidades colectivas, equilibrar y armonizar el desarrollo regional y sectorial y estimular el crecimiento de la renta y de la riqueza y su más justa distribución.
Pero nada, esta patulea de liberalillos campazas a dar titulares criticando a la izquierda porque la izquierda no quiere la paz social. Seguramente la que ofrecen ellos, la de los cementerios llenos de rojazos que hacen de moqueta para su masturbaciones liberales desde luego no. En fin la Constitución de 1931, con sus errores, prefiguró un estado SOcial y democrático y ciertos valores de ella se incrustaron en la de 1978, emanación del 18 de Julio. No se conocen ni por el forro y como una vez dijo Miquel Roca, ponente de la Constitución, el Título VII y especialmente el Art. 131, se puso para no aplicarse nunca. Pues así estamos, con los hayekianos subidos al monte y la izquierda abanicando ranas en la estética de la nada.
Estos liberalillos de nuevo cuño, con diarrea mental y un ignaro conocimiento del derecho constitucional, nos dan lecciones del aborto de constitución Americana, un engendro mal enmendado y peor redactado, contradictorio y en fin un desastre de técnica constitucional. Pero qué van a decir estos semianarcoides del derecho constitucional si son estado fóbicos. Es la petulancia de la avaricia. Añoran los textos liberal doctrinarios del que más chifle capador. Una sociedad del siglo XXI compleja, necesita de textos concretos pero al tiempo complejos y prolijos.
Es muy probable que la Constitución que se celebra hoy, contuviera errores como Sosa Wagner criticó hace poco en El Mundo, y que la del 78 que padecemos, una emanación de las leyes del 18 de Julio que un ficticio consenso basado en el silencio de los derrotados, no sea un dechado de virtudes. Es muy probable que el engendro territorial se base en una inexacta y poco prolija reglamentación de las competencias y una apertura ad infinitum de la estructuración territorial. Pero la frustración de la Izquierda viene de la absoluta desatención de los principios rectores del Capítulo III del Título Primero y el Título VII.
Todo el mierdón derechil se queja del Título VIII, la estructura territorial deforme y elefantiástica, pero nadie del VII inaplicado de cabo a rabo, y especialmente el olvídadísimo artículo 131, que bastaría para hacer socialismo sin despeinarse:
Artículo 131
1. El Estado, mediante ley, podrá planificar la actividad económica general para atender a las necesidades colectivas, equilibrar y armonizar el desarrollo regional y sectorial y estimular el crecimiento de la renta y de la riqueza y su más justa distribución.
Pero nada, esta patulea de liberalillos campazas a dar titulares criticando a la izquierda porque la izquierda no quiere la paz social. Seguramente la que ofrecen ellos, la de los cementerios llenos de rojazos que hacen de moqueta para su masturbaciones liberales desde luego no. En fin la Constitución de 1931, con sus errores, prefiguró un estado SOcial y democrático y ciertos valores de ella se incrustaron en la de 1978, emanación del 18 de Julio. No se conocen ni por el forro y como una vez dijo Miquel Roca, ponente de la Constitución, el Título VII y especialmente el Art. 131, se puso para no aplicarse nunca. Pues así estamos, con los hayekianos subidos al monte y la izquierda abanicando ranas en la estética de la nada.




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